Felicidad: ¿Quieres ser más feliz? Pues tengo un regalo para ti…

Felicidad: ¿Quieres ser más feliz? Pues tengo un regalo para ti…

¡Hola! ¿Cómo estás?

Hoy quiero hablarte de Felicidad y, para ello, quiero hacerte una pregunta… Pero, estoy segurísima de que sé la respuesta. Y no es porque sea adivina (que también… 😉 jajaja), sino porque ese es un tema en el que TODOS estamos de acuerdo, sin excepción.

Ahí va la pregunta…

¿QUIERES SER MÁS FELIZ?

 

¿A que dices que sin dudarlo ni un segundo? ¡Pues claro! Si hay algo que preocupa especialmente al ser humano, sea cual sea su edad, origen, sexo, raza, cultura o creencia, es precisamente el tema de la FELICIDAD.

“TODOS queremos ser más felices y, aunque definir lo que es la FELICIDAD es a menudo complicado, todos sabemos cuándo somos felices y cuándo no”.

 

Y como ese es un tema tan importante, dentro de la Psicología Positiva se han realizado numerosos estudios para averiguar qué nos hace felices y qué podemos hacer para incrementar nuestro nivel de Felicidad.

Porque, por si no lo sabías, puedes hacer muchísimo para ser más feliz. Y eso no me lo he inventado yo, ¿eh? Hay numerosos estudios que avalan y confirman esta afirmación.

Uno de esos estudios, quizás el más conocido, es el que realizó Sonja Lyubomirsky, licenciada en Psicología por la Universidad de Harvard, doctora en Psicología Social por la Universidad de Stanford, profesora de la Universidad de California en Riverside y autora del libro “La ciencia de la Felicidad: un método probado para conseguir el bienestar”, Barcelona, Ediciones Urano 2008.

En esta obra, que te recomiendo muchísimo, publica sus resultados y conclusiones tras más de 20 años de estudios, y ¡te aseguro que no tienen desperdicio!

Una de las cosas más sorprendentes que se han descubierto tras muchos años de investigación es que, todos creemos saber qué nos haría más felices, pero, en realidad, la mayoría de las veces nos equivocamos.

¿Que no te lo crees? ¡Pues voy a demostrártelo ahora mismo!

A ver, si te pregunto: ¿Qué te haría más feliz? estoy convencida de que me dirás cosas como: tener más dinero, cambiar de trabajo, tener una casa más grande, tener un hijo, encontrar pareja, perder peso, conseguir un ascenso, comprarme un coche nuevo, vivir en el campo, o en la playa, que me toque la lotería…. ¿A que sí???

Pues lamento decirte que eso, sólo incrementaría tu nivel de Felicidad en un mísero 10% y, además, pasados unos meses, tras la euforia inicial, con toda seguridad volverías a sentirte igual de feliz que antes de conseguirlo.

 

¿De qué depende nuestra Felicidad?

 

Por resumirlo mucho, nuestro nivel de felicidad depende:

  • En un 50% de nuestra genética y personalidad. Ese sería nuestro nivel base de felicidad que es innato y no se puede cambiar.
  • En un 10% de causas externas o circunstanciales. Es decir, el dinero, el coche, el novio, la lotería o lo que la mayoría diría que le hace más feliz.  Y, además, pasada la euforia inicial, tras unos meses, nuestro nivel de Felicidad volvería a su nivel base.
  • Pero, ¡ATENCIÓN!, y eso es lo mejor: un amplísimo 40% depende de nuestra actitud y nuestra motivación. Es decir que, si nos lo proponemos, podemos incrementar nuestro nivel de Felicidad en un 40%, ¡nada menos!

 

Sí, ya sé… Y ahora me preguntarás, ¿¿pero cómo?? Pues, no te preocupes, porque, ¡ahora mismito te lo voy a contar!

 

Las actividades para la Felicidad:

 

Hay 12 actividades probadas científicamente, que si las pones en práctica, pueden aumentar significativamente tu nivel de Felicidad.

Son las siguientes:

  1. Expresar gratitud.
  2. Cultivar el optimismo.
  3. Evitar pensar demasiado.
  4. Practicar la amabilidad.
  5. Cuidar las relaciones sociales.
  6. Desarrollar estrategias para afrontar.
  7. Aprender a perdonar.
  8. Fluir más.
  9. Saborear las alegrías de la vida.
  10. Comprometerte con tus objetivos.
  11. Practicar la religión y/o la espiritualidad.
  12. Ocuparte de tu cuerpo.

 

Hoy solo te las voy a enumerar, porque, mi intención es irlas desarrollando en futuros artículos y elaborar con todo ese material un ESPECIAL SOBRE FELICIDAD que estoy segura de que te va a encantar. Pero, no te preocupes, que más adelante tengo una sorpresa para ti… 

Así que, de momento, con tu permiso, lo dejo aquí que hoy quiero contarte alguna otra cosita.

Y ahora, seguramente me preguntarás: ¿Es necesario poner en práctica todas esas actividades? ¿Y qué pasa si alguna no me apetece o no me motiva lo suficiente?

Pues no, no es necesario ponerlas todas en práctica para ser más feliz. Se trataría de que vieras cuáles son las tres o cuatro que más se adecuan a tu forma de ser, que te generan mayor disfrute y con las que te sientes más a gusto, y centrarte en ellas. O también, puedes ir variándolas, según te apetezca o según te vaya mejor.

 

Las claves para la Felicidad:

 

Habría además, 5 claves para favorecer que esas mejoras en Felicidad fueran sostenibles en el tiempo y no disminuyeran por el efecto de la habituación.

Esas 5 claves a la hora de poner en práctica las doce actividades mencionadas anteriormente son:

  1. Generar emociones positivas mientras las realizas.
  2. Elegir los momentos oportunos para ponerlas en práctica y dar variedad a esas actividades.
  3. Rodearnos de apoyo social al realizarlas.
  4. Dedicarles a esas actividades esfuerzo y compromiso.
  5. Hacer que esas actividades se conviertan en un hábito.

 

Como todo lo que te acabo de contar da para muchísimo, no te preocupes, que, más adelante, en este mismo blog, te iré comentando más cosas al respecto.

Porque hoy, antes de irme, me gustaría compartirte algo…

 

Dos experiencias mías personales relacionadas con la Felicidad:

 

1 La primera, es una que me conmueve mucho:

 

Hace unos años, cuando todavía era empleada de Iberia en el Aeropuerto de Ibiza, con motivo de la fusión de Iberia con British Airways, tuve la enorme suerte de ganar en un sorteo unos billetes de British Airways para volar a cualquier lugar del mundo, cuando yo quisiera, con quien yo quisiera.

Como no era un buen momento personal para mí, estuve a punto de dejar perder ese inesperado regalo. Pero, en el último momento, pensé que podía darle un uso solidario y empleé esos billetes en colaborar con una Asociación que trabajaba en una zona remota de Kenia, ayudando a que los niños masai más pequeños pudieran ir a la escuela y tuvieran un plato de comida caliente al día, en lugar de malgastar su niñez cuidando las cabras o vacas de los más ricos, a la intemperie y en unas condiciones inhumanas hasta para un adulto.

Yo anteriormente había estado en Costa Rica y Guatemala, pero, jamás había visto la extrema pobreza y precariedad que vi allí.

Para que puedas entenderlo, solo te cuento que los de la ONG realizábamos una sola comida al día, por la noche, al llegar a nuestro hotel (por llamarle hotel…), para que los que estaban allí no nos vieran comer, ¡porque ellos no tenían apenas nada y no podían hacerlo!

Te aseguro que se me quitó el hambre de golpe y que no lo pasé mal por ese motivo. Es más, hasta me sentía culpable, cuando me ponían aquel plato de comida delante, cuando tantos allí no podían comer esa cantidad, ni siquiera en toda una semana.

El hambre, la miseria y la enfermedad se intuía con toda crudeza en aquellos ojos infantiles que me conmovían hasta el alma. ¡Aquellos niños podían ser mis hijos! Y la única, cruel e injusta diferencia entre ellos y mis hijos era que, por desgracia, ellos habían tenido la inmensa mala suerte de haber nacido en la cara más fea del mundo.

Solo de recordarlo, me emociono hasta las lágrimas. Te confieso que yo, después de aquel viaje, jamás volví a ser la misma.

Y ahora tú me preguntarás, ¿y qué tiene que ver eso con la Felicidad?

¡Pues muchísimo!  Porque para mí, aquel viaje fue una bofetada tremenda de la vida en toda mi cara.

¡Somos unos privilegiados! ¡Somos unos malcriados que nos quejamos de tonterías! ¡Tenemos una suerte INMENSA y no nos damos cuenta!

Le damos valor a cosas que no la tienen en absoluto y, en cambio, no sabemos valorar lo que de verdad importa.

En esta sociedad enferma en la que vivimos, a menudo lo que más nos importa es el último modelo de móvil o de vídeo-juego o de coche que ha salido al mercado, qué modelito o qué maquillaje ponernos para estar impresionantes, o cómo conseguir ser los mejores en todo y que los demás nos tenga envidia. Tener más y más, y aparentar lo que no somos, es lo más importante. ¡Y tenemos tantísimo que ni siquiera lo valoramos! ¿No es muy triste?

Pues yo, en una aldeíta remota de Kenia, tan pequeñita e insignificante que ni siquiera sale en los mapas, aprendí que ser útil, ayudar, y dar lo mejor de ti a los demás, no tiene precio. Que la solidaridad, la amistad, la familia, el cariño, la generosidad, es lo que tiene valor de verdad. Y que todo eso es la verdadera y única esencia de la Felicidad.

Así que, cuando vayas a quejarte por un “problema del primer mundo”, párate a pensar lo privilegiada que eres y la suerte que tienes, y decide qué puedes hacer para hacer más felices a los demás, y verás como, automáticamente, te sientes tú también más feliz.

 

Como muy bien dice el Dalai Lama:

 

“Si quieres que otros sean FELICES, practica la COMPASIÓN.

Si quieres SER FELIZ TÚ, practica la COMPASIÓN”

 

Y, como sé que la palabra Compasión puede generar malentendidos, te explico AQUÍ cuál es el significado de esa palabra para el Dalai Lama, (que yo, por supuesto, comparto), para que no te quede ninguna duda.

 

2 La segunda experiencia que quería compartir contigo, viene con un regalo 😉 :

 

Hace unos años, tuve el enorme privilegio de ser invitada por la Asociación Espai Dones de Formentera para dar una conferencia precisamente sobre Felicidad. 

Por ese motivo, y con el objetivo de poder compartir con los asistentes toda la información que expuse en la conferencia, elaboré una presentación muy detallada en la que hablaba de todo lo que te he comentado en la primera parte de este artículo.

¿Recuerdas cuando te decía más arriba que tenía una sorpresa para ti…? Pues es esta:

Quiero hacerte un regalo para que aprendas a ser más feliz, así que hoy quiero compartir contigo la presentación que elaboré en aquella ocasión, para que tengas más información sobre qué puedes hacer para ser más feliz.

 

La puedes descargar AQUÍ

 

¡Espero que te guste mucho! Como verás, tiene muchísma información, pero es porque quería que los asistentes a mi conferencia pudieran llevarse todas las claves de lo que hablé. 🙂

Pero, no te preocupes, que, como te he comentado, poco a poco iré desvelándote todo lo que te comento en ella.

Bueno, pues por hoy ya está.

Solo falta que me cuentes tú qué te hace más feliz y qué experiencias has tenido relacionadas con la Felicidad.

¡Estaré encantadísima de que las compartas con todos en los comentarios y que podamos charlar mucho sobre Felicidad! 

 

Y, como siempre te pido, ¡si te ha gustado este artículo, por favor, compártelo! Así más personas podrán beneficiarse de él y sentirse más felices 🙂

 

¡¡Gracias, de corazón por estar al otro lado!! ¡Es algo que también me hace muuuuy feliz! 😀

Hasta pronto.

Un abrazo enorme

Logo-Ana-Costa

Me llamo Ana Costa y mi misión es ayudarte a que escuches tu voz interior, a que seas fiel a ti misma, a que descubras quién eres, quién quieres SER y qué vida quieres llevar.
Quiero que alejes de tu vida el estrés, el miedo, la frustración y la baja autoestima y que aprendas a construir por ti misma, la vida serena, segura y feliz que deseas.

Te espero en zonamindful.com, tu Zona Libre de Estrés.
¿Me acompañas?

Accede aquí al Mini-Curso Gratuito “Aprendiendo a Parar” .

8 Comments
  • Antonio Rodríguez Cano
    Posted at 17:41h, 09 Noviembre Responder

    Me ha gustado y emocionado tu artículo. Estoy completamente de acuerdo en que ayudar a que los demás sean más felices, aunque sea un poco, te hace más feliz, y lo practico siempre que puedo 🙂

    • Ana Costa
      Posted at 21:44h, 09 Noviembre Responder

      ¡Hola, Antonio!
      ¡Qué alegría verte por aquí! Muchísimas gracias por pasarte y dejar tu comentario. Me alegro mucho de que te haya gustado mi artículo 🙂

      Pues yo que te conozco, doy fe de que es así. Tu gran corazón deja huella 😉 (Aquí este señor va de incógnito, pero es un dibujante e ilustrador extraordinario, como podéis ver en su web ibosim.subcultura.es que, además, hace muuuuy felices a quienes le siguen 😀 Por Cano le conoceréis…).

      Hay estudios que demuestran que las profesiones que hacen más felices a quienes se dedican a ellas son las de ayuda: curas, médicos, enfermeras, psicólogos y terapeutas tenemos ese gran privilegio 😉 (Aunque, los dibujantes de cómics, sobre todo si son de risa, seguro que no os quedáis cortos…jejeje. Os debéis de reír muchísimo mientras ideáis y les dais forma a vuestros chistes, ¿no??).

      Pero, yo creo que la esencia de todo es que la Felicidad es una cuestión de elección y actitud personal. Es decir, ¡que cualquiera puede ser más feliz, si se lo propone!
      Así que… ale, a ponernos en “modo feliz”, a ponerle una sonrisa a la vida (y si no sabes, entra en la web de Antonio y verás qué fácil te lo pone…) y a quejarnos menos de todo 😉
      Y, si realmente tienes problemas para sentirte feliz y lo estás pasando muy mal, no te resignes ¡y pide ayuda! Que hasta la peor de las situaciones puede mejorar con un poco de ayuda y ¡tú también mereces estar bien!

      ¡Gracias otra vez, Antonio!
      Nos seguiremos viendo por aquí, por allí o en persona 🙂

      ¡Te mando un abrazo enorme!

  • Dennis Leyton
    Posted at 10:58h, 12 Noviembre Responder

    Hola Ana, gran artículo lo compartiré! 🙂 De paso 2 cosas: 1, me alegra ue hayas podido pasar por mi tieraa (Costa Rica), yo también tuve la oportunidad de ver como vive la gente más pobre de mi país, pero sin duda lo que viste en Kenia, bueno, ni me lo puedo imaginar.

    2, genial que nombraras a Lyubomirsky. Mira que la he oido nombrar (junto con sus hallazgos) una y otra vez, específicamente por este libro, y siempre digo: lo compraré y nunca lo hago. esto es recordatorio para hacerlo.

    Personalmente creo que la práctica de la gratitud y de reconocer lo bueno ante todo es clave para la felicidad. Amo el optimismo. 🙂

    • Ana Costa
      Posted at 08:50h, 15 Noviembre Responder

      ¡Hola, Dennis!
      ¡Muchísimas gracias! me alegro mucho de que te haya gustado el artículo. Y también te agradezco mucho que te hayas pasado por aquí a dejar tu comentario. Así, entre todos, aportamos más 😉

      Pues sí, tuve la grandísima suerte de poder visitar tu precioso país hace ya unos años y he de decir que volví enamorada y con ganas de repetir. ¡Naturaleza en estado puro! Es como visitar el Paraíso 🙂 Y, lo que más me gustó es la gran concienciación de todos los costarricenses por cuidar y preservar tan bien ese valiosísimo patrimonio natural. ¡Tenemos mucho que aprender de vosotros! Gracias por permitir que una parte de ese hermoso legado quede intacto y preservado para las generaciones futuras 😀

      Tienes toda la razón, Dennis. Sonja Lyubomirsky es un gran referente dentro de la Psicología Positiva. Y su libro, es un imprescindible, si queremos aprender a ser más felices. ¡Lo recomiendo muchísimo!

      Por último, comentarte que estoy absolutamente de acuerdo contigo: la gratitud, sin ninguna duda, nos hace más felices y nos ayuda enormemente a valorar todo lo de bueno y positivo que hay en nuestras vidas.
      Tener una visión optimista y positiva de la vida no siempre es fácil, y, según las circunstancias que estén viviendo, a muchas personas les cuesta muchísimo. Sin embargo, la buena noticia es que se puede aprender y, poquito a poco, poniendo un poquito de nuestra parte, podemos empezar a mirar las cosas de otra manera.
      Pero, si aún así, ese aspecto nos cuesta mucho, siempre habrá otros, como comenta Sonja Lyubomirsky, que puede que nos resulten más fáciles o naturales, y en los que podemos centrarnos para empezar a avanzar. Se trata de escoger la actividad o actividades que nos vayan mejor y con las que nos sintamos más cómodos, por nuestra situación, personalidad, valores, etc.

      ¡Continuaremos hablando de todo ello por aquí!

      ¡Gracias de nuevo, Dennis!

      Te mando un fuerte abrazo 🙂

  • Luis Fernando Arteaga
    Posted at 16:33h, 12 Noviembre Responder

    Nada más verdadero Ana. Somos privilegiados pero solo miramos para arriba; Quien tiene más. Paro ¿miramos hacia abajo?
    Me hiciste recordar un viaje que hice a un departamento de mi país que se llama Chocó. No había visto, ni he visto tanta pobreza y es muy posible que haya llegado a mi casa a quejarme de que el pedazo de carne estaba pequeño.
    Somos desagradecidos, pero igualmente somos indiferentes. Que triste.
    Fantástico tu artículo. Digno de compartir.
    Muchas gracias Ana.

    • Ana Costa
      Posted at 09:05h, 15 Noviembre Responder

      ¡Hola, Luis Fernando!

      Me alegra muchísimo tenerte de nuevo por aquí. Tus comentarios siempre aportan mucho valor y son dignos de reflexión. ¡Gracias a ti!

      Efectivamente, supongo que por una cuestión cultural, o de costumbres, tendemos a mirar más lo que nos falta que lo que tenemos. Sin embargo, yo soy muy optimista y pienso que eso es así, porque no sabemos ser de otra manera, ya que nadie nos ha enseñado cómo. Nos metemos en la rueda del día a día, y no nos damos cuenta de que nos estamos comportando así.

      Opino que no somos desagradecidos e indiferentes a propósito. Que no elegimos ser así, sino que es algo que nos sale de manera automática, por desconocimiento o por falta de atención. Sin embargo, estoy convencida de que eso se puede cambiar. Ahí está la labor de todos para contar lo que hemos visto, para concienciar, para informar, para compartir…

      Aunque, por supuesto, como es un trabajo que va de dentro a afuera, primero debemos de empezar con nosotros mismos. A darnos cuenta. A valorar lo que tenemos. A ver lo mal que lo están pasando otros. Y a apreciar y agradecer la gran suerte que tenemos. Y, después, desde ahí, si damos ejemplo, si compartimos lo que tenemos y lo que somos con los demás (y, por supuesto, aquí no me estoy refiriendo solo a posesiones materiales, sino a información, conocimientos, sentimientos, cariño, sonrisas, abrazos, tiempo, atención…), seguro que, poco a poco, contagiaremos y enseñaremos también a otros a que inicien su propio cambio.

      Opino que la Felicidad, si se comparte, además de crecer, se contagia. Así que, ¿qué tal si nos ponemos a ello? 😉

      Tú, querido Luis Fernando, ya lo haces con tu gran sabiduría y tu enorme y generoso corazón.
      ¡Mil gracias por compartir tanto con todos!

      Un fuerte abrazo 🙂

  • Antoni Carné
    Posted at 13:07h, 16 Noviembre Responder

    Me ha encantado tu artículo. Además, me ha parecido fantástico que hayas incluido experiencias propias para ilustrar tu punto de vista… así las cosas no son tan teóricas.

    Además, pienso -seguro que estoy equivocado- que el porcentaje relacionado con nuestra genética y personalidad que puede influir en nuestra felicidad es mucho menor y que, por tanto, el relacionado con nuestra actitud y mirada ante las cosas ¡es muy superior! Tal vez es un poco atrevido, pero por mi experiencia personal me parece que más allá de nuestra personalidad existe una verdad más profunda -una identidad más auténtica- que nos permite, en cualquier momento y en cualquier lugar, hacer elecciones más consciente que nos hagan sentir más felices.

    Para mí la felicidad es estar en paz conmigo mismo sintiéndote en armonía. Es un privilegio para los demás que compartas tu sabiduría…

    Gracias y un fuerte abrazo

    • Ana Costa
      Posted at 10:44h, 17 Noviembre Responder

      ¡Hola, Antoni!
      Muchas gracias por pasarte por aquí y por dejar tu comentario. Me alegro mucho de que te haya gustado mi artículo.

      Lo de los porcentajes sobre nuestro nivel de Felicidad no lo digo yo. Se ha comprobado mediante muchos y rigurosos estudios que demuestran que es así.
      Pero, desde mi punto de vista, tiene su explicación y voy a intentar aclararlo, a ver si lo consigo:
      Resulta que nuestro nivel base de Felicidad que los estudios sitúan en el 50% (ese que es genético e innato y que tiene que ver con nuestra personalidad), como siempre está ahí y permanece estable, nosotros no lo percibimos como que sea la mitad de nuestra Felicidad, sino que, para nosotros sería el punto desde el que partimos, el “punto base o punto cero de nuestra Felicidad”, para entendernos. Y ese punto, por su personalidad y genética, en algunas personas es más alto y en otras más bajo, pero, siempre está estable en cada uno de nosotros.
      Pero, como resulta que, como muy bien indicas, podemos, en cualquier momento, desde nuestra actitud y nuestra mirada ante las cosas, hacer elecciones más conscientes que nos hagan sentir más felices y que nos lleven a conectar con nuestra identidad más auténtica y nos llenen de plenitud, de armonía, de paz y de bienestar, cuando elegimos hacerlo así y ese nuevo estado más consciente se da, para nosotros es un cambio tan grande y una diferencia tan enorme con respecto a nuestro estado anterior, que nos parece que ese porcentaje extra de Felicidad es muy superior. Porque, claro, en realidad, lo que hemos hecho es partir de un nivel base, cero o “neutro” y llegar a un nivel mucho más elevado que prácticamente duplica el nivel anterior. Y eso hace que tengamos esa sensación que tú comentas de sentir que esa parte de Felicidad es muy superior (no sé si me explico y si se me entiende, porque, es complicado…).

      En realidad, cada persona tiene su propio nivel de Felicidad base y su propia posibilidad de incrementarlo con su actitud y sus elecciones ante la vida. Lo que me hace feliz a mí, no tiene por qué ser lo mismo que te hace feliz a ti. Y lo que para ti es la Felicidad, puede que para mí sea otra cosa. Pero, sí que es verdad que, desde nuestra identidad, a partir de ahí es muchísimo lo que ambos podemos hacer para sentirnos mucho más felices. Y solo un porcentaje muy pequeño (un 10% según los estudios) depende de las circunstancias externas ajenas a nosotros. Eso explicaría por qué personas tan pobres como las que yo conocí en Kenia, pueden ser tan felices, a pesar de todo. O por qué personas inmensamente ricas, que tienen mucho más que la mayoría, pueden, a pesar de ello, sentirse muy infelices y desgraciadas.

      Espero haber podido aclarar un poco más la percepción que tú comentabas, Antoni. Pero, si no es así, aquí estamos para debatir, comentar y aportar entre todos 🙂

      Tu definición de Felicidad es muy bonita y la comparto plenamente. ¡Muchas gracias por compartirlo, Antoni!
      El sentirse en paz y armonía con uno mismo no tiene precio. Y eso, para mí, pasa por hacer las cosas que nos nacen genuinamente del corazón y que nos hacen sentir que haciéndolas somos fieles a nosotros mismos y a nuestra propia esencia. Igual que tú, pienso que es un estado interno que no depende de nuestras circunstancias, sino que es una elección consciente.

      ¡El privilegio es mío, Antoni! Para mí es una enorme suerte y un grandísimo placer poder aportar y compartir mis impresiones sobre temas tan importantes y valiosos. ¡Y que haya alguien al otro lado leyéndome, es algo que me llena de alegría y me sigue maravillando cada día!

      Gracias a todos, de corazón, por leerme y por estar ahí, porque, si no fuera así, lo que hago no tendría sentido. Y, como ya he comentado, darle un sentido a nuestra vida, es una de las cosas que más felices puede hacernos. ¡Y a mí estar aquí me hace inmensamente feliz! 😀

      ¡Gracias otra vez, Antoni! Un placer enorme también leerte y seguirte en tu precioso, valioso y generoso trabajo que aporta tanto a los demás. Si alguien aporta y comparte sabiduría, ese, sin duda, eres tú.

      Un abrazo enorme

Post A Comment

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR