A pesar del miedo, para acabar el año, voy a desnudarme

A pesar del miedo, para acabar el año, voy a desnudarme

Sí, sí, como lo has leído. Voy a desnudarme… Me da bastante miedo, pero, prometo que lo haré.

¿No me crees? Pues sigue leyendo…

 

Hola, ¿cómo estás?

Imagino que ya con todos los preparativos para despedir el año como se merece y dar entrada al nuevo, que ya está ahí, a la vuelta de la esquina.

¿No te parece que los años pasan volando? ¡Si parece el otro día, que estábamos despidiendo el año y ya volvemos a estar ahí!

En fin… como no podemos parar el tiempo, vamos a disfrutarlo todo lo que podamos, ¿verdad?

Y, además, te propongo más cosas: que afrontemos nuestro miedo juntas… ¡desnudándonos!

Jajaja, ya estoy viendo tu cara de sorpresa, pero, déjame que te lo explique…

 

Cómo empezó todo…

 

¿Me dejas que te cuente algo?

Pues resulta que andaba yo dándole vueltas, desde hace varios días, sobre qué te podría yo contar en este último artículo del año, que te fuera útil, que te ayudara y que no te resultara aburrido y monótono.

Tenía claro que quería publicar algo para cerrar este 2016, (y, de paso, aprovechar para felicitarte), pero, quería que fuera algo profundo e interesante y no algo repetitivo como lo que últimamente nos están bombardeando por todos lados: que si qué has conseguido o dejado de conseguir en 2016, que si nuevos propósitos para 2017 y cómo conseguirlos, que si planifica tu 2017, que si lo mejor y lo peor de año….

En fin, que si querías más o menos, hacer un balance del año, yo ya te regalé una herramienta para ello en mi artículo de Navidad: mis Estrellas-Mandala-Cumple-Sueños, que te pueden perfectamente servir para eso, además de divertirte mucho realizándolas, y compartirlas en familia o con tus amigos.

Si por algún motivo te las perdiste, puedes recuperarlas de nuevo AQUÍ ¡Aún estás a tiempo de elaborarlas!

 

Pero en este artículo, yo quería hacer algo más original y, si me lo permites, también más profundo. No tenía muy claro el qué, pero, sí sabía qué título tendría y de qué iría la cosa… Decidí que iba a desnudarme ante ti

 

“En mi último artículo de este año, decidí que iba a desnudarme ante ti”

 

Evidentemente, como habrás supuesto si me conoces, no me refiero a un desnudo físico, sino a un desnudo emocional, incluso espiritual, si me lo permites... Voy a desnudar mi alma…

(Si lo que quieres es verme desnuda físicamente, tendrás que buscarme por alguna calita escondida de mis Pitiusas queridas en verano…jejeje).

Ya sé que suena muy directo e inesperado, pero, pensé que, ya que yo les pido a mis clientes en mi consulta que lo hagan todos los días, debía yo también de hacer lo propio.

Tengo muy claro que no puedo pedirles a otros que hagan lo que yo misma no soy capaz de hacer. Me gusta predicar con el ejemplo 🙂

Pero, no tenía ni la más remota idea de cómo hacerlo, ni de qué forma darle a ese “desnudo” para que fuera de tu interés. Y ahí andaba yo, atascada, sin se capaz de escribir ni una línea. Como te he comentado, solo me salía el título.

Y, de repente, de la manera más inesperada, me ha venido la solución “caída del cielo” (o así lo siento yo…).

Seguramente, no me creerás, (creo que si yo leyera algo así, tampoco lo creería…), pero, hoy me he despertado muy temprano y, a oscuras, antes incluso de encender la luz (aún era de noche), un montón de preguntas bombardeaban sin cesar mi cabeza. No sé de dónde salían, pero sí sé que he tenido que levantarme rápidamente y, sin ni siquiera tiempo para pasarme antes por el baño, he tenido que correr a buscar papel y bolígrafo, y apuntarlas todas, antes de que se me olvidaran, porque me he dado cuenta, inmediatamente, de que ahí estaba la respuesta de lo que yo quería contarte hoy.

Era algo increíble, porque no paraban de llegarme más y más preguntas a mi pensamiento, (no sé de dónde venían, la verdad…) y tenía que apresurarme muchísimo para escribirlas, para que no se me perdiera ninguna.

Y cuando han dejado de llegar y he dejado de apuntar, las he leído con atención y me he quedado de una piedra, porque, son de una profundidad y un calado muy importante y, responderlas con sinceridad, supone sin ninguna duda, desnudarse literalmente.

Yo las he leído, me he puesto a responderlas, sin pensar demasiado, escribiendo lo que sentía en ese momento y lo que me salía del corazón, sin darle demasiadas vueltas, y, esas preguntas y sus respuestas, es lo que te traigo hoy aquí y lo que me va a permitir desnudarme literalmente ante ti.

Pero, antes de continuar con ello, me gustaría pedirte algo… ¿Puedo?

Me gustaría que tú también realizaras ese ejercicio. Sí, sí, te estoy pidiendo que te desnudes conmigo…jejeje. Te estoy pidiendo que desnudes tu alma. 

Te aseguro que a mí me ha resultado absolutamente enriquecedor y que me ha aportado muchísima luz sobre cómo quiero enfocarme y hacia dónde quiero ir en 2017. Y, en mi opinión, si lo haces, a ti te va a ayudar mucho también. Y yo, claramente, he sentido que ese era el mejor regalo que yo te podía hacer para terminar 2016 y empezar 2017 de la mejor forma posible.

¿Te apuntas?

 

¿Nos desnudamos juntas?

 

Para ello, te propongo lo siguiente, si te parece bien:

  1. Busca un momento tranquilo y retírate a un lugar en el que puedas estar sola, sin que nadie te moleste.
  2. Escucha el audio que te adjunto a continuación.
  3. Antes de hacer ninguna otra cosa, o de ir a ningún otro sitio, responde a las preguntas que te haré a continuación.
  4. Saca tus propias conclusiones.  

 

Y, por supuesto, al final de todo, te daré mis respuestas y me desnudaré ante ti. Pero, quiero dártelas al final, porque no quiero influirte con ellas y que tus propias respuestas sean diferentes de lo que serían si  me leyeras antes. Quiero que saques tú las tuyas, sin ninguna influencia.

Quiero que tú anotes tus propias respuestas, tal y como te surjan y las sientas. Y, después, si quieres, las compartimos. ¿Te parece?

Ah, por cierto, MUY IMPORTANTE: si no vas a poder hacer este ejercicio ahora, con tranquilidad, en silencio y sin interrupciones, párate ÁQUÍ y AHORA MISMO y no sigas adelante, hasta que no encuentres ese momento.

Porque, si ahora lees todo el artículo y decides hacer el ejercicio en otro momento, te perderás el factor sorpresa de las preguntas, y la frescura y verdad de tus respuestas, y este ejercicio perderá su verdadera función: que salga TU VERDAD interior, es decir, que te desnudes.  

Así que, para sacarle todo el provecho a este ejercicio, por favor, sigue los pasos que te he indicado más arriba uno por uno, en el orden indicado y al pie de la letra.

Pues venga. ¡En marcha!

Necesitas:

  • Tiempo y tranquilidad (no demasiado, unos 10-15 minutos serán suficientes, porque no tienes que pensar las respuestas)
  • Papel y bolígrafo.
  • El audio.
  • Las preguntas.  

 

El audio:

 

Te prometo que este audio lo he grabado esta misma mañana con mi móvil, nada más darme cuenta de que iba a compartir todo esto contigo. He pensado que te ayudaría a realizar mejor el ejercicio.  Te pido disculpas por la calidad del sonido, pero, creo que para lo que yo quería, sirve perfectamente.

Puedes descargarlo y/o escucharlo AQUÍ

Para guardarlo, haz click con el botón derecho encima de la barra central, y dale a “Guardar vídeo como…”, o haz click encima de la flecha que aparece al final de la barra a la derecha.

¡Atención! No leas las preguntas antes de escuchar el audio. Su objetivo es calmarte, conectar con tu voz interior y ponerte en un estado que te permita interiorizar, sentir y fluir, para a continuación, escribir tus respuestas con la máxima sinceridad. Si lees las preguntas previamente, perderán su efectividad y tus respuestas no serán auténticas y sinceras.

 

Las preguntas:

 

Por favor, respóndelas por orden, una por una, de forma automática, escribiendo lo que surja de tu corazón, sin pensar.

Sorprendentemente, las preguntas exactas y el orden en el que están es lo que “he recibido” yo, tal cual, esta mañana.

Su orden es el adecuado, así que, no te saltes ninguna y simplemente, lee, responde, y sigue adelante con la siguiente, sin mirar atrás, hasta que no hayas terminado todo el ejercicio.

No tienes que escribir respuestas muy largas. A veces, incluso basta con una sola palabra. Simplemente, lee, escribe y pasa a la siguiente, sin pensar, hasta que termines.

Por si prefieres hacer este ejercicio en un lugar alejado de tu ordenador y necesitas tener las preguntas a mano, en papel, puedes descargártelas AQUÍ

¿Vamos?

 

  1. ¿Quién eres?
  2. ¿Qué eres?
  3. ¿Qué o quién piensas que eres?
  4. ¿Qué o quién sientes que eres?
  5. ¿Coinciden la que piensas que eres y la que sientes que eres?
  6. ¿Cuándo eres más tú? ¿En qué situación? ¿En qué circunstancia?
  7. ¿Cómo eres tú?
  8. Cuando sientes que eres tú, ¿qué haces?
  9. Si haces eso que haces cuando eres tú, ¿cómo eres?
  10. ¿Cuándo puedes ser como eres? ¿En qué situación? ¿En qué circunstancia?
  11. ¿Siempre eres como eres?
  12. Si puedes en algún momento ser como eres, ¿por qué no lo eres siempre?
  13. Si alguna vez eres tú de verdad, ¿cómo te sientes?
  14. Si alguna vez eres tú de verdad, ¿qué piensas?
  15. ¿Qué te dice tu yo interior?
  16. ¿Qué siente tu yo interior?
  17. ¿Qué quiere tu yo interior?
  18. ¿Qué odia tu yo interior?
  19. ¿Cuándo haces lo que quieres hacer?
  20. ¿Qué haces para sentirte bien?
  21. ¿Qué haces para no sentirte bien?
  22. Si alguna vez tienes miedo, ¿qué piensas?
  23. Si alguna vez tienes miedo, ¿cómo piensas?
  24. Si alguna vez tienes miedo, ¿qué sientes?
  25. Si alguna vez tienes miedo, ¿cómo sientes?
  26. Y, si no tienes miedo, ¿qué diferencia hay?
  27. Si pudieras definirte en una palabra, ¿cuál sería?
  28. Si pudieras definirte con un sentimiento, ¿cuál sería?
  29. Si pudieras definirte con un color, ¿cuál sería?
  30. ¿Cómo haces mejor las cosas? ¿En qué situaciones o circunstancias?
  31. ¿Qué tiene que pasar para que tú pienses, sientas, vivas que eres tú?
  32. ¿Sientes que puedes hacer más de lo que haces para ser tú?
  33. ¿Y por qué no lo haces?
  34. ¿Qué tienes que hacer para conseguirlo?
  35. ¿Qué circunstancias necesitas para ser como tú quieres ser?
  36. ¿Como puedes crear esas circunstancias?
  37. ¿Y por qué no las creas?
  38. ¿Qué necesitas? ¿Qué te hace falta? ¿Qué tienes ya? ¿Qué te falta?
  39. Si sabes que es así, ¿por qué no te pones en marcha?
  40. Escribe aquí un compromiso contigo. 

 

Pues esas son las preguntas, ni más ni menos. Ni siquiera sabía cuántas preguntas eran hasta que las he escrito aquí ahora y al numerarlas he visto que son 40. ¡Son muchísimas!

Ahora ya puedes leer tus respuestas y analizar con tranquilidad tus resultados.

¿Qué? ¿Qué te han parecido? Profundas, ¿eh? ¡Casi asustan! ¿Y qué respuestas te han salido? ¿Sorprendida? ¿Has descubierto algo importante? ¿Has descubierto algo de ti misma que te haya removido de alguna forma? ¡Yo sí! ¡Muchísimo!

Dime la verdad: responder a esas 40 preguntas (bueno, la última es una petición), ¿es o no es desnudarse?  ¡Yo creo que sí!

¿Y qué vas a hacer al respecto? ¿Lo has pensado? Te dejo que medites tu respuesta con tranquilidad y, si ahora mismo no te sale nada, no te preocupes, que, en algún momento, cuando sea el momento adecuado, lo sabrás. ¡Verás como sí!

 

Bueno, pues ahora, como yo siempre cumplo lo que prometo (al menos, lo intento, y, si no es así, es por algo externo que no puedo controlar), aquí vienen mis respuestas.

Te prometo que lo que te escribo aquí es, tal cual, exactamente lo que me ha salido a mí. Si no, no sería un desnudo, ¿verdad? 😉

¡Aquí está! Si quieres conocerme mejor (mucho, diría yo…), sigue leyendo… ¡¡Glupss!! ¡Qué vergüenza y qué miedo…jajaja!

 

Mi desnudo integral:

 

  1. ¿Quién eres? Un ser imperfecto, dentro de la maravillosa perfección que conlleva ser un ser humano.
  2. ¿Qué eres? Vida.
  3. ¿Qué o quién piensas que eres? Alguien imperfecta e incapaz.
  4. ¿Qué o quién sientes que eres? Alguien bondadosa y válida.
  5. ¿Coinciden la que piensas que eres y la que sientes que eres? NO.
  6. ¿Cuándo eres más tú? ¿En qué situación? ¿En qué circunstancia? Cuando canto, cuando escribo, cuando tejo, cuando bailo, cuando amo la vida.
  7. ¿Cómo eres tú? Única.
  8. Cuando sientes que eres tú, ¿qué haces? Lo que me pide el corazón.
  9. Si haces eso que haces cuando eres tú, ¿cómo eres? Libre, feliz.
  10. ¿Cuándo puedes ser como eres? Cuando yo misma me lo permito, cuando no me dejo influir por los demás. 
  11. ¿Siempre eres como eres? NO.
  12. Si puedes en algún momento ser como eres, ¿por qué no lo eres siempre? Por miedo.
  13. Si alguna vez eres tú de verdad, ¿cómo te sientes? En Paz, vital, feliz.
  14. Si alguna vez eres tú de verdad, ¿qué piensas? Pienso que es muy simple y que complico mucho las cosas.
  15. ¿Qué te dice tu yo interior? Que haga lo que me dice mi corazón.
  16. ¿Qué siente tu yo interior? Paz, Amor, Felicidad.
  17. ¿Qué quiere tu yo interior? Quiere vivir libre.
  18. ¿Qué odia tu yo interior? La mentira, la incongruencia.
  19. ¿Cuándo haces lo que quieres hacer? Cuando me lo permito. Últimamente, más veces. A ratos.
  20. ¿Qué haces para sentirte bien? Recurro a la artesanía, a la música, al arte. Me relaciono.
  21. ¿Qué haces para no sentirte bien? Me torturo mentalmente. Le doy mil vueltas a las cosas.
  22. Si alguna vez tienes miedo, ¿qué piensas? Que no puedo, que no soy capaz, que no lo conseguiré.
  23. Si alguna vez tienes miedo, ¿cómo piensas? Estrecho, pequeñito, imposible.
  24. Si alguna vez tienes miedo, ¿qué sientes? Agobio, tensión.
  25. Si alguna vez tienes miedo, ¿cómo te sientes? Enfadada, decepcionada.
  26. Y, si no tienes miedo, ¿qué diferencia hay? Siento expansión, Libertad, Plenitud, Abundancia.
  27. Si pudieras definirte en una palabra, ¿cuál sería? Calidez.
  28. Si pudieras definirte con un sentimiento, ¿cuál sería? Bondad, Amor.
  29. Si pudieras definirte con un color, ¿cuál sería? El azul de Formentera.
  30. ¿Cómo haces mejor las cosas? ¿En qué situaciones o circunstancias? Cuando tengo silencio y me dejo llevar por mi voz interior.
  31. ¿Qué tiene que pasar para que tú pienses, sientas, vivas que eres tú? Que me dedique en cuerpo y alma a lo que amo, a lo que mi corazón me pide.
  32. ¿Sientes que puedes hacer más de lo que haces para ser tú? SÍ.
  33. ¿Y por qué no lo haces? Mi miedo me lo impide.
  34. ¿Qué tienes que hacer para conseguirlo? Saltar mi miedo y, simplemente, hacerlo.
  35. ¿Qué circunstancias necesitas para ser como tú quieres ser? Necesito creer en mí.
  36. ¿Como puedes crear esas circunstancias? Haciendo lo que quiero hacer, sintiendo que soy como quiero ser. Pidiendo ayuda, si no puedo hacerlo sola.
  37. ¿Y por qué no las creas? Hasta ahora no lo hacía por miedo. Pero, me he dado cuenta de que solo depende de mí.
  38. ¿Qué necesitas? ¿Qué te hace falta? ¿Qué tienes ya? ¿Qué te falta? Necesito fe y confianza. Me hace falta apoyo y consejo. Tengo fuerza y determinación. Me falta experiencia.
  39. Si sabes que es así, ¿por qué no te pones en marcha? No lo hacía, porque creía que no podía. Ahora sé que puedo y que solo necesito empezar.
  40. Escribe aquí un compromiso contigo. Me comprometo a guiarme por mi voz interior, a hacer lo que me pide el corazón y a no dejarme vencer por el miedo.

 

 

¡¡Buuuffff!!, ¡¡qué alivio!! Es como soltar un gran peso de dentro del corazón. La verdad es que me siento muy bien: ligera, renovada, contenta, en Paz. Y, lo mejor de todo, es… ¡que me he atrevido a hacerlo! ¡Soy una valiente!… Jajaja  😉

¿Y tú? ¿Cómo te sientes tú? ¿Quieres contármelo en los comentarios? ¿Quieres contarme qué respuestas te han salido?

¡Venga, va! ¡Desnúdate conmigo! ¡Será muy divertido! Jajaja… ¡Miedos fuera! Si te atreves, te espero… 😉

Me encantará saber qué te ha parecido este cierre de año tan loco, tan extraño, pero, a la vez tan profundo y transformador.

Y, sobre todo, me encantará saber que todo esto que he escrito aquí, de esta forma tan poco ortodoxa e inusual, te ha servido de algo y te ha ayudado de alguna manera. ¿Me lo contarás, por favor?

Y, como siempre,ya sabes… Si te ha gustado y te ha ayudado, ¡por favor, comparte!

Mi mayor empeño es ayudar al mayor número de personas posibles, y, si me ayudas a compartirlo, juntas llegaremos mucho más lejos. ¡Gracias! 🙂

 

Bueno, pues hasta aquí por hoy y por este año, que no es poco…. ¡¡Uff!!

Te deseo una MUY FELIZ salida y entrada de Año y, sobre todo, te deseo que en 2017 cumplas el compromiso que has adquirido contigo misma en la pregunta número 40. ¡Ahí estaré yo también! 

Y, ya sabes: llévate contigo al 2017 lo que valoras y te ha servido del 2016, ¡y quema lo demás! (sí, sí, literalmente: escríbelo todo en un papel, ¡y quémalo!). ¡Y al 2017 pídele lo que deseas de verdad! Si lo haces desde el corazón, ten por seguro que llegará 🙂

¿Qué le pides tú? Yo le pido: Amor, Coraje, Valentía y mucha Abundancia. 

 

Pues nada, nos vemos más por aquí, ¡ya el año que viene! (¡Qué lejos suena eso…jajaja!).

¡Un abrazo enorme!

Logo-Ana-Costa

 

Me llamo Ana Costa y mi misión es ayudarte a que escuches tu voz interior, a que seas fiel a ti misma, a que descubras quién eres, quién quieres SER y qué vida quieres llevar. Quiero que alejes de tu vida el estrés, el miedo, la frustración y la baja autoestima y que aprendas a construir por ti misma, la vida serena, segura y feliz que deseas. Te espero en zonamindful.com, tu Zona Libre de Estrés. ¿Me acompañas? Accede aquí al Mini-Curso Gratuito "Aprendiendo a Parar" .
8 Comments
  • mercedes
    Posted at 14:03h, 01 enero Responder

    Hola excelente muchas gracias por compartir, lo tuyo

    es nutrir el alma un abrazo.Feliz 2017

    • Ana Costa
      Posted at 22:28h, 01 enero Responder

      Hola, Mercedes.
      ¡Muchísimas gracias!

      Me alegro mucho de que te haya gustado, porque, este artículo ha sido una especie de experimento extraño… 😉

      Muchas gracias también por las preciosas palabras que me dedicas. Me han conmovido y me hacen muy feliz. ¡Qué manera más agradable de empezar el año! 🙂

      Un fuerte abrazo y feliz 2017 para ti también, Mercedes.

  • susana
    Posted at 17:53h, 08 enero Responder

    Hola Ana..precioso post y muy completo…Pienso guardar este ejercicio para hacerlo de vez en cuando, me parece genial esta herramienta .Enhorabuena, espero que sigas compartiendo.Besazos!!

    • Ana Costa
      Posted at 21:16h, 08 enero Responder

      Muchas gracias, Susana.
      Me alegro mucho de que te haya gustado.

      La verdad es, como comento en el artículo, esté ejercicio se me ocurrió de repente un día al despertarme y, después, me quedé muy sorprendida de su profundidad y su utilidad y, por eso, decidí compartirlo aquí. A veces, vamos tan liados en nuestra vorágine diaria, que se nos olvida contactar con nosotros mismos, y, este ejercicio puede ser una buena forma de hacerlo 😉

      Muy pronto, habrá por aquí nuevos materiales y cositas para compartir que espero que también os gusten mucho y, sobre todo, que os ayuden. Ese es mi principal objetivo 😉

      Muchas gracias por pasarte por aquí y dejarme tu comentario. Me ha hecho mucha ilusión 🙂

      ¡Te mando un fuerte abrazo, guapísima!

  • yenny white
    Posted at 18:09h, 08 enero Responder

    Ana, que buen post para salir del 2016, yo no tuve chance de verlo sino hasta ahora, me a dado la oportunidad de ver como llevo por dentro tanto amor a expresar y dar y no lo hago florecer estancándome en mis miedos queriendo si es por mi volver a vientre materno (así es como a veces le bromeo a mama). Gracias por compartir tu desnudo, veo que no soy la única que de alguna manera se tortura con los pensamientos negativas que dan tantas vueltas en la mente. Gracias a que di respuestas a tus preguntas me comprometí a seguir construyendo la confianza en mi y drenar toda esa negatividad de dentro de mi. Ya me comprometí con meditar y hacer ejercicio para drenar y conectar conmigo. Saludos.

    • Ana Costa
      Posted at 21:21h, 08 enero Responder

      ¡Qué bien, Yenny!
      Me alegro muchísimo de haberte podido ayudar de alguna manera.

      Efectivamente, como ves, no eres la única que se tortura con pensamientos negativos. Creo que eso es algo que compartimos muchísimas personas en determinados momentos de nuestra vida 😉
      La buena noticia es que, si nos damos cuenta de ello, podremos darle la vuelta y cambiarlo a nuestro favor, y eso siempre está en nuestra mano.

      ¡Felicidades por tu compromiso, Yenny! Sin duda, te va a ayudar muchísimo en este camino de crecer y sentirte mejor contigo misma. Verás como, poquito a poco, empiezas a ver resultados.

      ¡Mucho ánimo en tu propósito, guapísima!

      Un fuerte abrazo

  • Abraham Ulloa
    Posted at 23:30h, 18 mayo Responder

    Me parece un ejercicio maravillosos. Me quité unos cuantos kilos de encima. Infinitas gracias por el documento

    • Ana Costa
      Posted at 18:01h, 19 mayo Responder

      Hola, Abraham.
      ¡Qué bonito eso que dices! ¡Muchas gracias! Y gracias también por dejarme aquí tu comentario.

      Me alegro mucho de que te haya gustado 🙂

      Un fuerte abrazo

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